lunes 25 de mayo de 2009

Ser conscientes

por EGP y alguna ayudita de MANF

En la sociedad moderna en la que nos toca vivir, a medio camino entre globalizada y cerrada en sí misma, muchas veces resulta una difícil tarea ponerse en contacto con realidades ajenas a las propias.

La mayor parte del tiempo solemos vivir conformes y metidos dentro de una cajita de cristal, en la cual nuestros problemas terminan recayendo en nimiedades a comparación de lo que padecen o han padecido otros. La memoria colectiva falla: no recordamos de dónde vinimos y lo que se ha tenido que padecer para llegar donde estamos.

Nuestros abuelos y las guerras, los conflictos internos y externos, el hambre, la miseria, el desarraigo de los inmigrantes, y toda clase de penurias que hoy nos suenan tan lejanas pero que, de alguna manera u otra, han contribuido para configurar nuestro presente.

Es por eso no debemos alejarnos de esta, que es en última instancia, la realidad que como mundo nos ha tocado vivir. La diversidad, el choque de ideas, y los enfrentamientos como resultado de todo esto, están a la orden del día.

Quizás la educación que hemos recibido no ha sabido -o no ha querido- incentivar en nuestras generaciones una mirada amplia y crítica de nuestro ser y las relaciones interpersonales, y a enseñarnos que siempre nos encontraremos a alguien en una mejor posición y alguien en una peor (en todos los aspectos de la vida).

Es por eso que rescato mucho la actividad que hemos hecho la semana pasada: una videoconferencia con Colombia, donde tuvimos la posibilidad de intercambiar preguntas con unos muchachos heridos a causa de las minas antipersonales.

Este tipo de actividades nos ayudan a reconocer otro tipo de realidades. Nos ayudan a darnos cuenta lo bien que vivimos, a comparación de otros. Nos recuerdan lo afortunados que somos, y hacia donde deberíamos dirigir nuestras miras de cara al futuro; sin olvidar, ni pasar por alto nuestro pasado.

Para realizar una acción crítica hacia estas injusticias es necesario, en primera instancia, no permanecer indiferente hacia esta realidad. Porque para cambiarlas precisamente es necesario conocerlas a fondo. Y aquí radica la fundamental importancia de cualquier contacto y entendimiento empático que podamos tener para con los demás y sus circunstancias.

Esto nos ayudará a comprender nuestro camino, nos engrandecerá como ciudadanos del mundo, y nos enseñará a darnos cuenta que la inconsciencia y el desentendimiento social no son variables a considerar.

1 comentarios:

MANF dijo...

xq no me dijiste q habías subido esto?? mal ahi.. flojito!

Me acuerdo lo de la videoconferencia con los chicos esos de Colombia que me contaste...


Qué lindo que escribís, casi tan bien como yo (H) jaja creida!
Nah.. escribimos re parecido...
(vos con más "comas" yo con más "puntos seguidos")


besotes